Kristijan Curavić prepara una hazaña submarina de récord en Krapanj: limpieza del fondo marino y un mensaje a los líderes mundiales
El buceador y activista medioambiental croata Kristijan Curavić prepara en Krapanj, en el archipiélago de Šibenik, una operación submarina de varias horas para retirar plástico y otros residuos marinos, concebida al mismo tiempo como una acción física de limpieza, una prueba de resistencia y un mensaje global sobre la contaminación de los mares. Ocean Alliance Conservation Member (OACM), la organización dirigida por Curavić, anunció el 10 de agosto de 2026 que la operación debería prolongarse de manera ininterrumpida entre 16 y 30 horas y que está prevista como un intento de ingresar en Guinness World Records. En un anuncio publicado el 30 de agosto, eTurboNews describe el proyecto como un intento de 30 horas, con un plan para transmitir imágenes, sonido y datos desde el fondo marino. La fecha exacta de realización no ha sido indicada en los anuncios públicos verificados, por lo que por ahora puede hablarse de una hazaña planificada y no de una hazaña ya completada.
La idea central del proyecto consiste en combinar la retirada directa de residuos con la visibilidad que aporta un desafío de buceo poco habitual. Según OACM, durante su estancia bajo el agua Curavić debería utilizar un equipo tradicional de buceo pesado con casco de cobre, junto con sistemas modernos de comunicación, grabación, supervisión y extracción de residuos. La organización anuncia telemetría submarina continua y una señal de vídeo para que parte de la operación pueda seguirse también desde fuera del propio lugar. eTurboNews señala además que Curavić debería pronunciar desde el fondo marino un discurso medioambiental dirigido a líderes políticos y figuras públicas internacionales. OACM presenta este elemento como el primer discurso diplomático y ecológico submarino de este tipo, aunque dicha afirmación debe considerarse una declaración del organizador hasta que sea documentada y confirmada de forma independiente.
El récord es por ahora un intento, no un título confirmado
El anuncio de un récord Guinness atrae la mayor atención, pero existe una diferencia importante entre un intento registrado y un resultado oficialmente reconocido. OACM afirma en su comunicado que la operación cerca de Krapanj será un intento de récord supervisado oficialmente en la retirada física continua de plástico bajo el agua. Guinness World Records explica en sus normas para establecer o superar récords que el candidato primero debe recibir las directrices correspondientes, realizar el intento de acuerdo con criterios previamente establecidos y recopilar las pruebas exigidas. Posteriormente, las pruebas son examinadas por su Records Management Team, que decide si el récord realmente se ha logrado. Por ello, antes de que finalice ese procedimiento no puede hablarse de un nuevo récord Guinness como un hecho confirmado.
En este caso, las diferencias entre los anuncios disponibles generan una necesidad adicional de utilizar formulaciones precisas. OACM habla el 10 de agosto de una operación continua con una duración de entre 16 y 30 horas, mientras que eTurboNews destaca el 30 de agosto en el titular y en la introducción una limpieza de 30 horas, aunque en una parte del texto menciona también una duración más corta. Por ello, lo más seguro es describir el proyecto como un intento que, según el anuncio oficial del organizador, podría durar hasta 30 horas. Si Curavić permanecerá realmente bajo el agua durante todo el máximo previsto, cuántos residuos se retirarán y según qué categoría exacta se evaluará el resultado solo podrá determinarse de forma fiable después de la realización de la operación y de la publicación de resultados medibles.
Guinness World Records exige además que un récord sea medible, estandarizado y verificable. Para el intento de Krapanj serán, por tanto, decisivos una duración claramente definida, las condiciones de permanencia ininterrumpida bajo el agua y la documentación de la retirada real de residuos. Solo una verificación completada permitirá diferenciar el anuncio de un posible récord oficial.
Krapanj vincula el proyecto con una tradición de buceo de varios siglos
La elección de Krapanj no es casual. La Oficina de Turismo de la Ciudad de Šibenik señala que Krapanj es la isla habitada más pequeña de Croacia, con una superficie de aproximadamente 0,36 kilómetros cuadrados, y al mismo tiempo la isla más baja del Adriático, con una altitud media de aproximadamente 1,5 metros sobre el nivel del mar. Solo unos cientos de metros la separan del continente y de la localidad de Brodarica. Mucho más importante para el proyecto de Curavić es que la identidad de la isla lleva siglos vinculada al mar, el buceo, la pesca y la extracción y procesamiento de esponjas marinas. Las fuentes turísticas oficiales de la zona de Šibenik indican que la tradición de la pesca de esponjas en Krapanj se desarrolla desde finales del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII.
Según estas fuentes, el conocimiento sobre la extracción y el procesamiento de las esponjas fue transmitido a los habitantes de la isla por fray Antun de Creta. Por ese motivo, los organizadores desean realizar parte de la operación con el tradicional equipo pesado de buceo y casco de cobre, aunque acompañado de cámaras modernas, sistemas de comunicación y dispositivos de supervisión del buceador. El patrimonio histórico del buceo de Krapanj se convierte así en una parte integral del proyecto medioambiental y no únicamente en su escenario.
El propio Curavić también está vinculado desde hace años a Krapanj y al deporte del buceo. Los medios internacionales registraron su inmersión bajo el hielo ártico en 2005, cuando alcanzó una profundidad de 51,2 metros en la zona del Polo Norte sin equipo autónomo de respiración. Los informes de aquel momento describieron la hazaña como un nuevo récord de buceo bajo hielo, aunque señalaron que esa disciplina no estaba reconocida como disciplina competitiva oficial por las principales organizaciones de apnea. Esa diferencia sigue siendo importante hoy: Curavić tiene una larga trayectoria de hazañas de buceo extremo, pero cada nuevo récord depende de las normas de la organización que lo verifica. El nuevo proyecto de Krapanj intenta orientar ese componente deportivo y físico hacia la retirada de residuos marinos.
Por qué el fondo marino está en el centro de la operación
El mensaje medioambiental del proyecto se basa en un problema mucho más amplio que una sola playa o una sola isla. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, estima que cada año entre 19 y 23 millones de toneladas de residuos plásticos llegan a los ecosistemas acuáticos, incluidos ríos, lagos y mares. El PNUMA también estima que en los océanos ya se encuentran entre 75 y 199 millones de toneladas de plástico. Una gran parte de los residuos no es permanentemente visible en la superficie: una parte permanece en la costa, otra flota, otra se descompone en partículas más pequeñas y otra acaba hundiéndose con el tiempo hasta el fondo marino. Por ello, la limpieza de las costas, aunque es útil, no ofrece una imagen completa de la presión que soporta el medio marino.
La Comisión Europea señala que el plástico representa aproximadamente el 80 por ciento de los residuos marinos. Entre las fuentes más habituales se encuentran los productos de plástico de un solo uso, los residuos gestionados de forma inadecuada y los materiales de pesca, mientras que los residuos también llegan al mar a través de ríos, sistemas de drenaje, el viento y actividades marítimas. Un problema particular es que los objetos de plástico de mayor tamaño se fragmentan en piezas más pequeñas por la acción del sol, las olas y el desgaste mecánico, pero no desaparecen. Precisamente por eso, las políticas europeas distinguen cada vez más entre los residuos de la costa, los presentes en la columna de agua y los que se encuentran en el fondo marino, en lugar de evaluar el estado del mar únicamente según el aspecto de la superficie o de las zonas de baño.
A finales de 2025, los Estados miembros de la Unión Europea acordaron también los primeros umbrales comunes para el seguimiento de residuos en el fondo marino dentro de la Directiva marco sobre la estrategia marina. La Comisión Europea señala que en las zonas sometidas a seguimiento visual el objetivo supone un máximo de un objeto de residuo por cada 1.000 metros cuadrados de fondo marino, mientras que las zonas supervisadas mediante estudios con redes de arrastre no deberían mostrar un aumento de la cantidad de residuos con el paso del tiempo. Las evaluaciones actuales se centran en aguas de hasta 200 metros de profundidad. Este desarrollo regulatorio demuestra por qué la retirada y la medición de residuos bajo la superficie se han convertido en una parte importante de la política europea de protección del medio marino y no únicamente en una actividad de clubes de buceo y campañas de voluntariado.
Un discurso submarino como parte de la diplomacia medioambiental
La parte más inusual del proyecto anunciado no es únicamente la duración de la permanencia bajo el agua, sino también el plan para que Curavić hable desde el fondo marino durante la operación. Según eTurboNews y OACM, la comunicación debería transmitirse mediante un sistema submarino de audio y vídeo y telemetría. El organizador afirma que el objetivo es enviar un mensaje a actuales y antiguos líderes estatales y a responsables internacionales de la toma de decisiones, y pedirles una mayor implicación en programas de retirada física de plástico del mar. Entre las personas que OACM menciona en este contexto se encuentran antiguos presidentes y funcionarios internacionales, así como monarcas actuales, pero el mero hecho de que sus nombres aparezcan en el anuncio no significa que esas personas vayan a participar en el evento o sean socios oficiales del intento de récord.
eTurboNews menciona entre las personas citadas por OACM a Justin Trudeau como antiguo primer ministro de Canadá; la página oficial del Gobierno de Canadá confirma que Mark Carney es primer ministro desde marzo de 2025. Por ello, es más preciso hablar de un discurso previsto para actuales y antiguos líderes que de un evento intergubernamental oficial. Hasta ahora no se ha publicado una lista de delegaciones estatales confirmadas para Krapanj.
Si la transmisión se realiza según lo anunciado, el mensaje sobre los residuos marinos llegaría precisamente desde el espacio en el que termina una parte de esos residuos. Sin embargo, su impacto a largo plazo dependerá de resultados verificables. El PNUMA subraya que limpiar las consecuencias no es suficiente sin reducir la entrada de residuos al medio ambiente y mejorar la gestión del plástico, por lo que ni siquiera una gran operación submarina puede detener por sí sola el nuevo flujo de residuos procedente de fuentes terrestres y marítimas.
White Flag y el concepto de OACM de zonas marinas "libres de plástico"
El objetivo más amplio de Curavić está relacionado con White Flag International y el concepto Certified SAFE Marine Area, o CSMA, que OACM presenta como un sistema de limpieza física, certificación y posterior seguimiento de zonas marinas, lacustres y fluviales. Según las propias normas de OACM, el proceso incluye la inspección de la zona, la retirada de plástico y otros residuos no biodegradables por encima y por debajo de la superficie y el seguimiento periódico de su estado. La idea consiste en que un destino turístico no sea evaluado únicamente por la limpieza de la costa visible para los visitantes, sino también por el estado del espacio submarino situado junto al litoral. La operación de Krapanj está concebida como una demostración especialmente visible de este enfoque.
Al mismo tiempo, es importante diferenciar la certificación de OACM de las normas regulatorias oficiales de la Unión Europea o de una certificación medioambiental internacional universalmente aceptada. OACM señala en sus páginas web que White Flag es su propio programa y que sus inspectores, procedimientos y normas son desarrollados y aplicados por la propia organización. La Unión Europea regula por separado los residuos marinos mediante la Directiva marco sobre la estrategia marina, las normas sobre plásticos de un solo uso, la gestión de residuos y otras disposiciones. Por tanto, la denominación White Flag representa un estándar del organizador, mientras que la evaluación oficial del buen estado medioambiental del medio marino se basa en criterios legales, seguimiento sistemático e indicadores comparables.
Para la credibilidad de la operación será importante publicar qué se retiró, de qué superficie y profundidad, en qué cantidad y cómo se gestionaron los residuos. Igualmente importante será saber si la zona volverá a ser inspeccionada. Sin mediciones transparentes y un seguimiento repetido resulta difícil distinguir una limpieza puntual de una mejora duradera del estado medioambiental.
Turismo, mar limpio y límites de las acciones puntuales
Para los destinos turísticos costeros, la cuestión de los residuos marinos también tiene una dimensión económica. El PNUMA advierte de que la contaminación aumenta los costes de limpieza de las costas y de gestión de residuos, y puede causar daños al turismo, la pesca, la acuicultura y las actividades marítimas. En destinos cuya capacidad de atracción se basa en el mar y las playas, el plástico visible influye directamente en la experiencia del lugar, mientras que los residuos del fondo marino representan un problema para los ecosistemas y para actividades como el buceo. Por ello es comprensible el esfuerzo por vincular la protección del mar con la política turística, pero el éxito debe medirse mediante resultados medioambientales y no únicamente por su alcance mediático.
Por esa razón, las políticas europeas combinan cada vez más la prevención, la reducción de los plásticos de un solo uso, el seguimiento y la retirada de residuos. Las acciones locales tienen el mayor valor cuando forman parte de un sistema que impide la entrada de nuevos residuos y controla el estado durante un período prolongado, y no cuando terminan con la última salida a la superficie de los participantes.
El intento de Krapanj tiene potencial para atraer atención precisamente porque combina varios elementos que rara vez aparecen en un solo evento: el trabajo de un buceador durante muchas horas bajo el agua, equipamiento tradicional, limpieza del fondo marino, transmisión en directo y un mensaje político. Sin embargo, su valor real solo podrá evaluarse después de la publicación de resultados concretos. Si la operación alcanza la duración prevista, cumple los criterios de Guinness y al mismo tiempo documenta la cantidad real de residuos retirados, Krapanj podría obtener visibilidad internacional como un lugar en el que una tradición de buceo de varios siglos se ha utilizado para abordar el tema contemporáneo de la protección de los mares. Si falta alguno de esos elementos, el evento seguirá siendo principalmente una acción simbólica y mediática.
Hasta el 30 de agosto de 2026 está confirmado que OACM prepara públicamente el proyecto y lo presenta como un intento de limpieza submarina que podría durar hasta 30 horas. Todavía no se ha confirmado que el récord haya sido conseguido, no se ha publicado el resultado final de la limpieza y los anuncios verificados no precisan la fecha exacta del propio intento. Por ello, lo más exacto es hablar de una misión concebida de forma ambiciosa cuyo significado ecológico y como posible récord dependerá de su ejecución, de datos medibles y de una verificación independiente. Lo que ya está claro es que la elección de Krapanj aporta al proyecto un fuerte contexto histórico local: una isla que durante siglos ha vivido del buceo y del mar se convierte en escenario para debatir cuánto residuo permanece hoy oculto precisamente bajo su superficie.
Fuentes:
- Ocean Alliance Conservation Member - anuncio oficial del intento de récord Guinness de retirada submarina de plástico en Krapanj, duración prevista y concepto técnico (enlace)
- eTurboNews - informe del 30 de agosto de 2026 sobre el proyecto de Curavić, el discurso submarino, el equipamiento y el plan de transmisión internacional (enlace)
- Guinness World Records - normas para solicitar, realizar y verificar posteriormente intentos de récord mundial (enlace)
- PNUMA - datos actuales sobre la cantidad de residuos plásticos que llegan a los ecosistemas acuáticos y la cantidad estimada de plástico presente en los océanos (enlace)
- Comisión Europea - datos sobre la proporción de plástico en los residuos marinos y las medidas europeas contra los plásticos de un solo uso (enlace)
- Comisión Europea - nuevos umbrales para los residuos del fondo marino dentro de la política europea de protección del medio marino (enlace)
- Oficina de Turismo de la Ciudad de Šibenik - datos geográficos sobre Krapanj y su tradición de pesca de esponjas, buceo y pesca (enlace)
- Oficina de Turismo del Condado de Šibenik-Knin - historia del buceo y de la extracción de esponjas marinas en Krapanj (enlace)
- ABC News / AFP - informe sobre la inmersión de Curavić bajo el hielo en el Polo Norte en 2005 y sobre el estatus que tenía entonces la disciplina (enlace)
- OACM - descripción del programa White Flag International y del concepto Certified SAFE Marine Area (enlace)
- Oficina del Primer Ministro de Canadá - confirmación de que Mark Carney es el actual primer ministro canadiense desde marzo de 2025 (enlace)