Croacia eliminada tras el drama en Toronto: Portugal avanzó, el VAR marcó el final del partido
La selección croata de fútbol terminó su participación en la Copa del Mundo 2026 con una derrota por 2:1 ante Portugal en Toronto, en un partido de dieciseisavos de final que, por intensidad, ritmo y desenlace dramático, superó el marco habitual del resultado. Según el informe oficial de la Federación Croata de Fútbol, Portugal aseguró con la victoria su clasificación para los octavos de final, mientras que Croacia, tras el segundo puesto en el grupo L, abandonó el torneo en la primera ronda eliminatoria. El duelo se disputó en el Toronto Stadium y fue decidido por el gol de Gonçalo Ramos en el cuarto minuto del tiempo añadido. Aun así, la imagen final del partido quedó ligada al minuto 103, cuando Joško Gvardiol sacudió la red para lo que parecía ser el empate, antes de que el gol fuera anulado por fuera de juego tras la revisión del VAR y los datos de la tecnología del balón conectado. Tal desenlace abrió una nueva pregunta sobre el lugar de la tecnología en el fútbol: ¿aporta la precisión necesaria o, en los momentos más importantes, aleja aún más el juego de la emoción por la que se sigue?
Perišić abrió el partido tras el giro croata
La primera parte perteneció a Portugal en posesión y territorio, pero sin un control total del partido. El HNS señala en su informe que Dominik Livaković destacó con dos intervenciones importantes, mientras que el equipo croata sobrevivió a un tramo en el que Portugal llegaba con mayor facilidad a los espacios entre líneas. En esa parte, Croacia esperó principalmente su oportunidad desde un bloque organizado, y el seleccionador Zlatko Dalić explicó después del partido que el plan era mantener la portería a cero y sostener el bloque medio, aunque admitió que en los primeros 45 minutos el equipo se replegó en ocasiones más de lo que deseaba. El 0:0 al descanso dejó abierto el espacio para una continuación diferente, y eso fue precisamente lo que ocurrió. Croacia jugó más rápido, con más decisión y con más jugadores en zonas desde las que Portugal podía ser amenazado de forma más directa en la segunda parte.
Según el acta oficial del partido del HNS, Croacia se adelantó en el minuto 53. Josip Stanišić centró el balón desde la derecha, e Ivan Perišić lo controló y marcó el 0:1. Ese gol no solo fue importante para el marcador, sino que cambió la dirección psicológica del partido. Tras ponerse por delante, Croacia se mostró más compacta en la presión y más segura en las salidas hacia adelante, mientras que Portugal tuvo que arriesgar y acelerar los cambios. El HNS destacó especialmente el gol de Perišić también en el contexto de su estatus entre los jugadores croatas en los mundiales, y Dalić dijo después del encuentro que el atacante merecía un momento así por su contribución de muchos años a la selección. En términos futbolísticos, el gol confirmó que Croacia, incluso contra una de las selecciones europeas más fuertes, tenía suficiente estructura para construir una ocasión, y no solo para esperar un error del rival.
Portugal volvió mediante un penalti y decidió el partido en el tiempo añadido
Después de encajar el gol, Portugal aumentó la presión y aceleró la circulación del balón, y según el informe del HNS Rafael Leão golpeó el larguero antes del empate portugués. El resumen del partido de ESPN recoge que Cristiano Ronaldo convirtió un penalti en el minuto 68 para el 1:1, con lo que Portugal restableció el equilibrio en el marcador en una fase en la que Croacia ya mostraba cada vez más confianza. El penalti siguió siendo uno de los momentos polémicos del encuentro, especialmente en el bando croata, pero el resultado oficial no cambió. Dalić habló después del partido de una mala impresión arbitral desde la perspectiva croata, aunque al mismo tiempo subrayó que no quería reducir la derrota únicamente al arbitraje. Ese tono fue importante porque Croacia, incluso después de encajar el gol, tuvo suficientes situaciones para volver a tomar la delantera.
En la continuación de la segunda parte, Croacia creó ocasiones serias. El HNS señala que Mateo Kovačić amenazó dos veces con disparos peligrosos, que Portugal fue salvado por el portero y el poste, y que también lo intentó Igor Matanović. En el tramo final tuvieron situaciones peligrosas Renato Veiga en un lado y Mario Pašalić en el otro, lo que confirma que el partido no entró en una fase tranquila ni siquiera después del empate. Cuando parecía que la prórroga era muy probable, Portugal marcó en el minuto 90+4: según el informe de The Guardian, Leão centró hacia el medio del área, y Ramos, entre los defensores croatas, envió el balón de cabeza a la red. Ese momento mostró lo decisivos que son los detalles en los partidos eliminatorios, porque unos minutos antes Croacia parecía más cerca de un nuevo gol que su rival, y aun así entró en la recta final con desventaja en el marcador.
El gol anulado en el minuto 103 se convirtió en el tema central
El mayor drama llegó en lo profundo del tiempo añadido. Gvardiol envió el balón a la red, los jugadores croatas comenzaron a celebrar, y por un momento el partido pareció destinado a ir a la prórroga. Sin embargo, la revisión del VAR cambió el curso de la noche. ESPN señala en su narración textual que el gol fue anulado después de determinarse que Mario Pašalić estaba en fuera de juego tras un toque muy leve del balón de Igor Matanović. The Straits Times, citando la explicación de FIFA Media, escribe que la tecnología del balón conectado en el Trionda de Adidas registró el contacto de Matanović en la construcción de la jugada, lo que permitió al equipo arbitral establecer el fuera de juego y anular el gol. Precisamente ese elemento, un toque que en las repeticiones estándar a cámara lenta resulta difícil de distinguir, convirtió la decisión en un debate global sobre el límite entre la exactitud técnica y la vivencia del juego.
Según los informes disponibles, no era discutible que Pašalić, en el momento posterior al toque de Matanović, pudiera estar en una posición antirreglamentaria; lo discutible, para muchos espectadores, era si un toque tan mínimo que el ojo humano casi no puede verlo puede decidir un partido de tal importancia. The Straits Times señala que el sensor en el balón produce una señal de datos cuando se produce un contacto, y fue precisamente esa señal la clave de la decisión. El protocolo VAR de la IFAB prescribe que los árbitros de vídeo ayudan al árbitro principal de acuerdo con las Reglas de Juego, mientras que la decisión final la toma el árbitro sobre el terreno. En la práctica, sin embargo, situaciones de este tipo muestran que la autoridad del árbitro se apoya cada vez más en un complejo sistema tecnológico que al mismo tiempo aumenta la precisión y reduce el espacio para una comprensión intuitiva del momento. Por eso el gol anulado se convirtió en algo más que una decisión: se convirtió en símbolo del debate que acompaña al fútbol moderno desde la introducción del VAR.
Dalić: Croacia no merecía un final así
Zlatko Dalić felicitó después del partido a Portugal y al seleccionador Roberto Martínez, pero dejó claro que considera que Croacia mereció un desenlace diferente. Según la publicación del HNS desde la rueda de prensa, Dalić valoró que su equipo fue el mejor rival en la segunda parte, que creó muchas ocasiones y que la derrota llegó en un momento de marcado vuelco emocional. Subrayó especialmente que no es fácil encajar un gol en el tiempo añadido, luego marcar para empatar y solo después ver cómo el VAR anula el gol. Su mensaje no fue solo una reacción a la decisión arbitral, sino también un comentario sobre la dirección en la que va el fútbol. En una de las frases más citadas después del partido, Dalić dijo que las decisiones del VAR “matan las emociones”, y luego añadió que Croacia, pese a todo, felicita a Portugal.
El análisis de Dalić tuvo también una dimensión táctica. Según el HNS, el seleccionador admitió que Portugal fue mejor en la primera parte, pero sostuvo que Croacia no debía permitir el segundo gol en una situación en la que un jugador portugués saltó entre varios defensores croatas. Con ello abrió la cuestión de la reacción defensiva en el gol de Ramos, que, independientemente del posterior drama del VAR, siguió siendo el momento decisivo del resultado. Croacia, según sus palabras, tuvo suficientes buenas situaciones para resolver el partido antes de entrar en el tiempo añadido prolongado. Esa valoración resulta convincente también desde una perspectiva neutral, porque después del gol de Perišić la selección croata realmente tuvo periodos en los que pareció más peligrosa y más directa. En el fútbol de eliminación directa, sin embargo, la impresión y la proporción de ocasiones rara vez tienen un peso igual al de un error defensivo o una decisión milimétrica de fuera de juego.
La tecnología introducida por precisión ahora cambia el ritmo de los partidos
Antes de la Copa del Mundo 2026, la FIFA anunció una tecnología avanzada semiautomatizada para el fuera de juego, con la explicación de que aceleraría las decisiones y reduciría el riesgo de que el juego continuara innecesariamente después de fueras de juego claros. Según el texto oficial de la FIFA sobre innovaciones, las nuevas soluciones debían permitir notificaciones más rápidas a los árbitros sobre el terreno y mejorar la exactitud de las decisiones. Al mismo tiempo, el protocolo VAR de la IFAB mantiene el principio de que la tecnología no sustituye al árbitro, sino que ayuda en la toma de decisiones en situaciones que pueden cambiar un partido. El caso de Toronto muestra lo sensible que es esa frontera. Cuando la tecnología decide sobre un toque del balón que es casi invisible, el resultado puede ser jurídica y técnicamente defendible, pero emocionalmente difícil de aceptar para un equipo que acaba de celebrar un gol.
Tal tensión no es nueva, pero en Toronto adquirió una forma especialmente dramática. El VAR se introdujo en el fútbol para reducir el número de grandes errores, sobre todo en goles, penaltis, tarjetas rojas y confusión de identidad de jugadores. Pero con el desarrollo del fuera de juego semiautomatizado y los sensores en el balón, la tecnología ya no corrige solo errores evidentes, sino que entra en el terreno de las diferencias microscópicas. Para unos, es la prueba de que el fútbol por fin tiene una herramienta para decisiones más justas. Para otros, se trata de un proceso en el que los partidos se deciden cada vez más por datos que el público y los jugadores no pueden ver de forma autónoma en tiempo real. Croacia sintió contra Portugal el lado más duro de ese sistema: una decisión que quizá esté de acuerdo con la tecnología, pero que desde la perspectiva del momento pareció una interrupción de la propia lógica de la celebración deportiva.
El final de una era y el comienzo de un nuevo ciclo
La derrota ante Portugal también lleva un contexto más amplio de selección nacional. Según el HNS, Dalić dijo que probablemente este fue el último Mundial de Luka Modrić, subrayando que el capitán también en Toronto fue uno de los jugadores clave de Croacia. El papel de Modrić no puede reducirse solo a los minutos pasados en el campo, porque durante más de una década fue el centro táctico y simbólico de un equipo que en los mundiales de 2018 y 2022 logró resultados históricos. Junto a él, Dalić mencionó también a Ivan Perišić y Mateo Kovačić, destacando la contribución de los jugadores más experimentados, pero también la necesidad de que los más jóvenes asuman roles más grandes. Croacia tuvo en Toronto momentos en los que esas dos generaciones se vieron juntas: experiencia en la organización del juego, pero también la energía de jugadores que aún deben llevar a la selección por los próximos ciclos.
Precisamente por eso la derrota 2:1 no es solo el final de un torneo. También es un punto de inflexión después de un periodo en el que Croacia casi regularmente superaba las expectativas en grandes competiciones. El informe del HNS recuerda que Croacia terminó segunda en el grupo L, detrás de Inglaterra, por delante de Ghana y Panamá, con lo que obtuvo la fase eliminatoria en el formato ampliado de la Copa del Mundo. La eliminación en dieciseisavos de final es por ello un paso deportivo atrás en comparación con las medallas de los dos ciclos anteriores, pero el propio partido contra Portugal no dejó la impresión de un equipo sin idea o competitividad. Al contrario, Croacia, contra un rival de gran calidad individual, tuvo ventaja, creó ocasiones y presionó hasta los últimos segundos para buscar la prórroga. Eso no borra la derrota, pero explica por qué la sensación después del partido fue distinta de una eliminación ordinaria.
Portugal sigue adelante, Croacia queda con preguntas
Portugal aseguró con su avance la continuación del torneo y un duelo con España en los octavos de final, lo que según los informes del HNS e internacionales era el camino previamente determinado del vencedor del encuentro de Toronto. El equipo de Roberto Martínez sobrevivió a una prueba difícil, aprovechó los momentos clave y mostró el valor del banquillo, porque Ramos, como suplente, se convirtió en el autor del gol decisivo. Croacia, por otro lado, abandona el torneo con una serie de preguntas: cómo perdió un partido en el que durante gran parte de la segunda mitad pareció más peligrosa, por qué volvió a encajar un gol en la fase final y cuánto puede apoyarse la selección en la generación que trajo los mayores éxitos. Esas preguntas no tendrán respuestas sencillas, especialmente porque debajo del resultado está también el peso emocional de la posible última escena mundial de Modrić.
Al final queda el hecho de que Portugal ganó 2:1 y avanzó, mientras que Croacia quedó eliminada tras un partido que será recordado durante mucho tiempo por el gol anulado en el minuto 103. Según la información disponible, la decisión arbitral se basó en los datos de la tecnología del balón conectado y en una revisión VAR de fuera de juego, pero eso no detendrá la discusión sobre qué gana y qué pierde el fútbol cuando los momentos decisivos se reducen a señales de sensores. Croacia perdió el resultado en Toronto, pero no perdió la impresión de un equipo que supo volver, asumir riesgos y obligar al rival favorito a un final angustioso. Precisamente en esa diferencia entre el resultado oficial y la vivencia del partido se encuentra la razón por la que esta derrota será analizada durante mucho más que una noche.
Fuentes:
- Federación Croata de Fútbol – informe oficial del partido Portugal - Croacia 2:1, goleadores, alineaciones y descripción de los momentos clave (enlace)
- Federación Croata de Fútbol – declaraciones de Zlatko Dalić después del partido y comentario sobre el VAR, Modrić, Perišić y el futuro de la selección (enlace)
- ESPN – resumen del partido, resultado, goleadores y descripción textual de la fase final del encuentro (enlace)
- FIFA Inside – explicación de la tecnología avanzada semiautomatizada de fuera de juego utilizada en la Copa del Mundo 2026 (enlace)
- IFAB – protocolo oficial del árbitro asistente de vídeo y principios de uso del VAR (enlace)
- The Straits Times – análisis del gol croata anulado y del papel de la tecnología del balón conectado en el minuto 103 (enlace)
- The Guardian – narración textual del partido y descripción del gol ganador portugués y de la revisión final del VAR (enlace)