Dalić tras el regreso de Croacia a Zagreb: la derrota ante Portugal duele, pero comienza una nueva etapa de la selección
La selección croata de fútbol regresó a Zagreb el 4 de julio de 2026 después de quedar eliminada del Mundial en Canadá, México y Estados Unidos de América. HRT informó de que los internacionales aterrizaron en Croacia tras el viaje desde Toronto, un día después de la derrota por 2:1 ante Portugal en los dieciseisavos de final. En el aeropuerto Franjo Tuđman los recibieron aficionados, pero el ambiente fue diferente al de los grandes regresos celebratorios de 2018 y 2022. En lugar de euforia, predominaron el pesar por la manera en que terminó el partido y la sensación de que el equipo había jugado lo suficientemente bien en la segunda parte como para continuar en el torneo. Zlatko Dalić afirmó que Croacia, según su impresión, no recibió tanto como merecía, pero al mismo tiempo intentó evitar una explicación simplificada según la cual solo el VAR, los árbitros o la nueva tecnología serían culpables de la eliminación.
Según el informe oficial de la Federación Croata de Fútbol, el partido en Toronto terminó con victoria portuguesa por 2:1, con goles de Ivan Perišić en el minuto 53, Cristiano Ronaldo de penalti en el minuto 68 y Gonçalo Ramos en el cuarto minuto del tiempo añadido. Croacia volvió a sacudir la red en el tramo final, cuando Joško Gvardiol marcó para un aparente 2:2, pero el gol fue anulado tras una revisión por fuera de juego en una acción que incluía una asistencia de Mario Pašalić. La HNS señaló que el vencedor de ese duelo se aseguró la continuación en la competición y un enfrentamiento con España en Dallas. Para Croacia, sin embargo, el torneo terminó antes que en los dos mundiales anteriores, en los que bajo la dirección de Dalić ganó la plata en Rusia y el bronce en Catar. Así, la derrota ante Portugal adquirió el peso de un resultado deportivo, pero también el de un final simbólico de una etapa de la selección.
El partido que cambió el tono de la actuación croata en el torneo
Dalić subrayó después del partido y tras el regreso que la primera parte se había planificado con cautela, pero no tan atrás como el equipo pareció estar sobre el terreno en determinados momentos. Según la transmisión de la HNS de sus declaraciones en la rueda de prensa, Croacia tomó la iniciativa en la continuación, creó más ocasiones y jugó un tramo que el seleccionador consideró de calidad suficiente para avanzar. El gol de Perišić en el minuto 53 llegó tras un centro de Josip Stanišić y dio al partido un nuevo ritmo, porque Croacia tuvo después espacio para controlar el resultado, pero no logró mantener la ventaja. Portugal empató tras una intervención del VAR y un penalti transformado por Ronaldo, y el golpe definitivo llegó en el tiempo añadido, cuando Rafael Leão centró y Ramos, saltando entre los defensas croatas, marcó el 2:1. Precisamente ese segundo gol portugués fue el que Dalić destacó como una situación que no puede explicarse solo por decisiones arbitrales, sino también por la reacción croata en defensa.
Esa valoración es importante porque muestra que el seleccionador no quiso construir toda la historia sobre el gol anulado y el debate acerca del VAR. Dalić reconoció que Croacia pudo haber resuelto el partido antes, especialmente en el periodo en el que Mateo Kovačić, Petar Sučić e Igor Matanović amenazaron con peligro, mientras el guardameta portugués Diogo Costa y el poste mantuvieron a Portugal en el partido. El informe de la HNS recuerda que Croacia tuvo varias situaciones prometedoras en la segunda mitad antes del gol de Ramos, incluidos intentos de Kovačić y una ocasión de Mario Pašalić antes del tiempo añadido. Por eso el seleccionador describió la derrota como una combinación de circunstancias desafortunadas, ocasiones desaprovechadas y errores que se pagan caros en ese nivel de competición. Ese enfoque no disminuye la frustración por el desenlace, pero da un marco más amplio: Croacia no cayó eliminada solo por una decisión, sino también porque en los minutos clave no cerró un partido que había logrado volcar a su favor.
VAR, chip en el balón y la frontera entre precisión y emoción
Lo que más reacciones provocó fue el gol anulado en el minuto 13 del tiempo añadido, cuando parecía que Gvardiol había llevado el partido a la prórroga. HRT informó de que el gol fue anulado tras una revisión del VAR por fuera de juego, y el debate continuó por la manera en que la tecnología registró un toque en el inicio de la acción. FIFA había anunciado anteriormente que el balón oficial del torneo, TRIONDA, utiliza tecnología conectada con un sensor de movimiento de 500 hercios, que envía datos en tiempo real al sistema de los árbitros asistentes de vídeo y ayuda en las decisiones, incluidas las situaciones de fuera de juego. FIFA también anunció que en el Mundial 2026 se utiliza una tecnología semiautomatizada de fuera de juego más avanzada, con avatares digitales de los jugadores y una comunicación más rápida a los árbitros en situaciones claras. En la práctica, precisamente esa combinación de imagen de vídeo, sensores e interpretación de las reglas condujo al momento que fue extremadamente doloroso para los jugadores y aficionados croatas.
Dalić intentó en sus intervenciones públicas diferenciar entre la crítica a la tecnología y el rechazo de la responsabilidad. Según la HNS, dijo que no quería escudarse en nadie, pero destacó que las decisiones del VAR cambian con fuerza el curso emocional de un partido y rompen la espontaneidad del fútbol. Su mensaje no fue que la tecnología deba rechazarse por completo, sino que cada vez produce con más frecuencia situaciones en las que el público, los jugadores y los entrenadores aceptan con dificultad una decisión que no se ve claramente desde los ángulos televisivos estándar. En el análisis de HRT tras el partido también se destacó que la segunda parte de Croacia fue la mejor del torneo, pero no fue recompensada con el resultado, mientras que la nueva tecnología del chip en el balón abrió un debate adicional sobre hasta qué punto puede llegar la precisión antes de que se pierda la sensación del juego. Para FIFA, estos sistemas forman parte de la modernización del arbitraje, y para muchos participantes del partido en Toronto quedó la duda sobre el equilibrio entre la exactitud técnica y la comprensibilidad futbolística.
El final de una era y conversaciones sobre el futuro de Dalić
El regreso a Zagreb abrió también la cuestión del futuro de Dalić en el banquillo de Croacia. El seleccionador indicó que hablará sobre la continuidad con la dirección de la Federación Croata de Fútbol, y en este momento no está confirmado oficialmente si permanecerá en el cargo en el próximo ciclo. La HNS transmitió en su comunicado tras el partido su valoración de que ha llegado el final de una era bellísima y que siguen nuevos comienzos, una frase potente después de casi una década en la que Croacia, bajo su dirección, se convirtió en una de las selecciones más exitosas en las grandes competiciones. Dalić asumió el equipo en 2017, lo llevó al Mundial 2018 y después lo condujo a la final en Moscú, al bronce en Catar en 2022 y a la fase final de la Liga de Naciones en 2023. Por eso, el debate sobre su estatus no puede reducirse solo a la derrota ante Portugal, sino también a la cuestión de cómo conducir el relevo generacional después de un periodo por encima de las expectativas.
El partido contra Portugal probablemente tuvo también una dimensión personal para parte de los jugadores que marcaron el ciclo más exitoso de la selección croata. Según la HNS, Dalić destacó especialmente a Luka Modrić, al valorar que el capitán volvió a ser uno de los jugadores más importantes y que condujo a Croacia hasta el final. Modrić dijo después del partido que no era el momento de tomar decisiones definitivas sobre el futuro, pero él mismo subrayó que todo se sabrá pronto. Ivan Perišić, con su gol contra Portugal, confirmó una vez más su condición de uno de los jugadores croatas más importantes en los mundiales, mientras Mateo Kovačić mostró en la segunda parte cuánto puede significar en la fase de transición hacia una nueva jerarquía. Precisamente alrededor de jugadores así, pero también alrededor de la pregunta de quién asume los roles de liderazgo, girará la siguiente decisión estratégica del seleccionador y de la Federación.
Los jóvenes jugadores como base, pero no como garantía de repetir los mayores éxitos
A pesar de la dura eliminación, Dalić subrayó que Croacia tiene una base para continuar. Según sus declaraciones publicadas por la HNS, la selección tiene suficiente talento y jóvenes jugadores que llegan, pero repetir las medallas de los mundiales será extremadamente difícil. Esa frase suena cautelosa, pero también realista: Croacia es una pequeña nación futbolística por número de habitantes, pero en las últimas décadas ha construido una reputación de selección capaz de competir con las más fuertes. En este torneo recibieron papeles importantes Petar Sučić, Martin Baturina e Igor Matanović, y en el tramo final contra Portugal también fueron incluidos jugadores que deberían formar parte del siguiente ciclo. Los comentaristas de HRT en el programa Americana Extra valoraron que la segunda parte contra Portugal es un punto desde el que se puede construir una mirada más optimista, porque Croacia mostró contra un equipo extremadamente talentoso que puede competir de igual a igual.
Aun así, la transición de una generación a otra nunca es un proceso sencillo, especialmente para una selección cuyos estándares de resultados crecieron por los éxitos de 2018 y 2022. Dalić advirtió que los jóvenes jugadores deben pasar tanto por victorias como por derrotas, porque la madurez internacional no se adquiere solo entrando en la convocatoria, sino también con la experiencia de partidos en los que un detalle decide una temporada, un torneo o una carrera. Por eso la derrota ante Portugal puede tener un doble efecto: a corto plazo deja la sensación de una oportunidad perdida, pero a largo plazo puede servir como una dura lección sobre concentración, responsabilidad defensiva y finales de partido. Croacia mostró en Toronto energía, carácter y capacidad para levantarse después de una primera parte peor, pero al mismo tiempo encajó un gol en el momento en que el partido debía defenderse con la máxima disciplina. Precisamente esa combinación de señales positivas y errores dolorosos determinará el tono de los análisis que siguen.
El contexto más amplio del Mundial 2026
El Mundial 2026 es el primero de la historia con 48 selecciones, 12 grupos de cuatro equipos y una ronda eliminatoria adicional de dieciseisavos de final, según la explicación oficial de FIFA. El torneo se celebra en tres países anfitriones, Canadá, México y Estados Unidos de América, y el formato ampliado significa que el camino hacia la fase final incluye más partidos, más viajes y una gestión diferente de la energía de los jugadores. Croacia terminó segunda en el grupo L y así consiguió el duelo con Portugal, pero en el nuevo formato eso significaba que ya en la primera ronda eliminatoria se enfrentaba a uno de los conjuntos europeos más fuertes. Ese desenlace muestra también la imprevisibilidad del torneo ampliado: superar el grupo ya no está tan cerca de los cuartos de final como en el formato antiguo, sino que es solo la entrada en una capa adicional de partidos de eliminación directa. Para selecciones como Croacia, que en torneos anteriores supieron construir ritmo a través de prórrogas y series de alta presión, la nueva estructura exige también una mayor amplitud de plantilla.
Según el calendario de la HNS, el próximo partido oficial de Croacia está previsto en la Liga de Naciones contra Chequia el 26 de septiembre de 2026, lo que significa que el periodo de análisis no durará mucho. Para entonces deberían estar más claras las decisiones sobre el estatus de Dalić, el papel de los jugadores más experimentados y el perfil del equipo que entrará en el nuevo ciclo. La derrota ante Portugal será recordada por el gol anulado, el chip en el balón y las grandes emociones, pero para el cuerpo técnico será más importante la pregunta más fría: cómo mantener la identidad competitiva de la selección y al mismo tiempo abrir espacio a nuevos portadores del juego. Croacia recibió en Zagreb el final del torneo sin celebración, pero no sin perspectiva. Si la segunda parte de Toronto resulta ser el comienzo de una nueva base, y no solo el último destello de la vieja generación, entonces la dolorosa eliminación ante Portugal quedará también como un punto de inflexión hacia una Croacia diferente y más joven.
Fuentes:
- Radiotelevisión Croata – informe sobre el regreso de la selección croata a Zagreb y las circunstancias básicas tras la derrota ante Portugal (enlace)
- Federación Croata de Fútbol – declaraciones de Zlatko Dalić tras el partido Portugal – Croacia en el Mundial 2026 (enlace)
- Federación Croata de Fútbol – informe oficial, alineaciones, goleadores y desarrollo del partido Portugal – Croacia 2:1 (enlace)
- Radiotelevisión Croata / Americana Extra – análisis experto del partido, de la segunda parte de Croacia y del debate sobre la tecnología en el balón (enlace)
- FIFA – anuncio oficial sobre el balón TRIONDA y la tecnología conectada con sensor de movimiento de 500 hercios (enlace)
- FIFA – explicación oficial del formato del Mundial 2026 con 48 selecciones y 12 grupos (enlace)
- Federación Croata de Fútbol – panorama de la selección, resultado del partido anterior y anuncio del próximo encuentro oficial (enlace)