La IWF probó en Lausana un nuevo formato 2×2: la pareja de refugiados Mora y Keshavarz ganó la competición inaugural
La Federación Internacional de Halterofilia (IWF) probó el 29 de agosto de 2026 en Lausana un nuevo 2×2 Mixed Team Event, un formato experimental en el que una mujer y un hombre compiten como un solo equipo en breves enfrentamientos eliminatorios. Entre ocho equipos, la victoria fue para Ramiro Mora y Fatemah Keshavarz del IWF Refugee Team, quienes superaron en la final a los representantes de Rumanía. Según el informe de Inside the Games, la competición terminó en algo más de dos horas, y cada enfrentamiento individual fue diseñado para combinar las disciplinas clásicas de arrancada y dos tiempos con la presión del tiempo, la elección táctica de los pesos y una puntuación conjunta. Por ahora, la IWF no presenta el 2×2 como un sustituto del modelo estándar de competición, sino como un experimento con el que pretende comprobar si la halterofilia puede contar con un formato por equipos más corto, dinámico y fácil de comprender para el público. Las reacciones positivas de atletas, entrenadores y dirigentes deportivos en Lausana han abierto, por tanto, la posibilidad de seguir probando el concepto.
Ocho equipos y un sistema eliminatorio en algo más de dos horas
Según el informe disponible del evento, en Lausana participaron dos equipos de Suiza, dos de Alemania, dos de Francia, uno de Rumanía y el IWF Refugee Team. El programa comenzó con los enfrentamientos de cuartos de final, continuó con las semifinales y concluyó con el encuentro por el tercer puesto y la final. En total se disputaron ocho enfrentamientos directos, lo que dio a todo el evento un ritmo considerablemente distinto del de las competiciones habituales, en las que un mayor número de atletas va saliendo sucesivamente a la plataforma dentro de una categoría de peso. En el nuevo modelo, cada equipo está formado por una halterófila y un halterófilo, y sus actuaciones se combinan en un resultado común. Esta estructura significa que un intento individual no determina únicamente la clasificación personal del atleta, sino que modifica directamente la posición de toda la pareja.
La IWF concibió la competición como una serie de enfrentamientos breves en los que los equipos disponían de tres intentos en arrancada y tres intentos en dos tiempos. Tras la presentación de la pareja y la selección de los pesos iniciales, seguía una fase de cinco minutos de arrancada, después una pausa de dos minutos y otros cinco minutos para los dos tiempos, señala Inside the Games. Gracias a esta distribución, un enfrentamiento podía resolverse en algo más de un cuarto de hora, sin las largas interrupciones y esperas características de los grandes campeonatos. El tiempo pasó así a formar parte integral de la táctica: los atletas y entrenadores tenían que decidir cuándo pedir un peso mayor, cuánto riesgo asumir y con qué rapidez reaccionar al resultado de la pareja rival. La IWF destacó precisamente la combinación de velocidad, estrategia y responsabilidad de equipo como la principal diferencia respecto a la forma tradicional de competir.
GAMX permitió la puntuación conjunta de mujeres y hombres
El elemento técnico clave del nuevo formato fue el sistema de puntuación GAMX, que la IWF introdujo en abril de 2026 como sistema oficial de puntuación junto con los Robi Points ya existentes. Según la explicación de la federación, GAMX se desarrolló para que los resultados de halterófilos de diferente masa corporal y sexo pudieran compararse en una escala estadística común. El modelo fue desarrollado por la profesora Marianne Huebner de Michigan State University sobre la base de un enfoque científico revisado por pares y datos procedentes de grandes competiciones internacionales. El sistema evalúa por separado el rendimiento en arrancada, dos tiempos y total, y además tiene en cuenta la masa corporal del atleta, por lo que el mismo número de kilogramos levantados no otorga automáticamente el mismo número de puntos a todos los competidores. Precisamente esta posibilidad de comparación fue importante para el concepto 2×2 porque permite que el resultado femenino y el masculino contribuyan en igualdad de condiciones al rendimiento conjunto del equipo.
Un trabajo científico de Marianne Huebner y Tim Cole, publicado en el Journal of Sports Sciences, describe un modelo que convierte los resultados de hombres y mujeres a una misma escala de puntos después de ajustarlos por masa corporal. Los autores señalan que GAMX puede ser especialmente útil en competiciones mixtas por equipos precisamente porque evita la simple suma de los kilogramos absolutos levantados, algo que en un formato de este tipo perjudicaría a las categorías más ligeras y a los resultados femeninos. Durante la presentación oficial del sistema, la IWF también subrayó que GAMX respalda formatos innovadores en los que ambos sexos contribuyen al mismo resultado de equipo. De este modo, el nuevo sistema se convirtió en algo más que un complemento estadístico: en Lausana sirvió como infraestructura sin la cual habría sido mucho más difícil aplicar una puntuación mixta comparable y transparente. Su valor práctico se aprecia especialmente en enfrentamientos en los que un solo peso fallado o levantado con éxito puede modificar la relación de puntos en muy poco tiempo.
La táctica ya no consiste únicamente en levantar el mayor peso posible
En la halterofilia clásica, la elección del peso ya es una de las partes más importantes de la estrategia competitiva, pero el formato 2×2 añade a esa decisión una limitación temporal y la obligación de vigilar constantemente el resultado conjunto. En Lausana, por tanto, no solo se decidía cuánto podía levantar un atleta, sino también cuándo merecía la pena intentar un peso mayor y si un intento más seguro era más valioso que un ataque arriesgado para conseguir más puntos. Dado que GAMX convierte los intentos exitosos en puntos ajustados por masa corporal y sexo, el entrenador puede valorar qué miembro de la pareja aporta un mayor beneficio relativo al equipo en una disciplina determinada. Según la descripción de la competición experimental, precisamente la elección entre arrancada y dos tiempos para los miembros de la pareja formaba parte de la dimensión táctica del nuevo concepto. En la práctica, esto significa que la composición del equipo no depende solo de la fuerza total, sino también de las cualidades específicas de los atletas, la estabilidad de los intentos, la velocidad de recuperación y la capacidad de tomar decisiones bajo presión.
Este enfoque también cambia la manera en que el público sigue la competición. En lugar de esperar a que termine todo un grupo y calcular después la clasificación, el resultado evoluciona a través de la relación directa entre dos equipos. Cada intento exitoso adquiere inmediatamente un contexto más amplio porque puede reducir o aumentar una desventaja de puntos, mientras que un fallo abre una oportunidad para los rivales. El sistema eliminatorio simplifica además la pregunta básica para el espectador: el ganador del enfrentamiento continúa en la competición y el perdedor queda eliminado. De este modo, la IWF intenta conservar el núcleo técnico del deporte, la arrancada y los dos tiempos, y al mismo tiempo añadir una dramaturgia conocida de otros deportes con enfrentamientos directos de eliminación. Aún está por determinar si un modelo así conseguirá atraer a nuevo público a largo plazo, pero la prueba de Lausana proporcionó a la federación el primer material concreto para evaluarlo.
Mora y Keshavarz lograron la primera victoria del IWF Refugee Team en el nuevo formato
El resultado del IWF Refugee Team fue el que más atención atrajo. Ramiro Mora y Fatemah Keshavarz superaron la fase eliminatoria de la competición y en la final vencieron a la pareja rumana, convirtiéndose así en los primeros ganadores del 2×2 Mixed Team Event. El informe disponible no ofrece los resultados completos en puntos de todos los enfrentamientos, por lo que las diferencias finales y la secuencia detallada de cada intento no han sido confirmadas públicamente. No obstante, la victoria tiene un simbolismo adicional porque fue conseguida por un equipo formado a través del programa de la IWF para atletas refugiados, y no por una selección nacional. La federación puso en marcha su primer Refugee Team en 2023 y, para 2026, el programa se había convertido en una parte más permanente del calendario internacional y de las actividades de desarrollo.
En junio de 2026, la IWF anunció que su equipo de refugiados para esta temporada estaba compuesto por Ramiro Mora, Clémentine Noumbissi y Fatemah Keshavarz, todos residentes en el Reino Unido e incluidos en el programa de becas del Comité Olímpico Internacional para atletas refugiados. Mora, nacido en Cuba en 1997, ya cuenta con experiencia en el mayor escenario deportivo: en los Juegos Olímpicos de París 2024 compitió por el Equipo Olímpico de Refugiados y terminó séptimo en la categoría masculina de hasta 102 kilogramos con un total de 376 kilogramos. La IWF también indica que en el Campeonato Mundial de 2024 en Manama fue décimo en la categoría de hasta 96 kilogramos, mientras que en 2025 participó en el campeonato mundial de Førde. Su experiencia en grandes competiciones adquirió un papel distinto en el formato 2×2 porque, por primera vez, el resultado se compartía directamente con una compañera en un enfrentamiento eliminatorio.
Fatemah Keshavarz, nacida en 2004, es una integrante más reciente del IWF Refugee Team. Según los datos de la federación, representó a Irán hasta 2024, y entre sus resultados más destacados figuran el título de campeona asiática júnior en 2023, la plata en el Campeonato Asiático absoluto del mismo año y el octavo puesto en el Campeonato Mundial Júnior de 2024 en la categoría de hasta 71 kilogramos. La IWF incluyó a Keshavarz en el equipo de refugiados de 2026 junto con Mora y Noumbissi y anunció su participación en el Campeonato Mundial de Ningbo, en China, que según el calendario de la federación está previsto del 27 de octubre al 8 de noviembre de 2026. Por tanto, la victoria en Lausana no fue únicamente un episodio de exhibición aislado, sino también parte de su temporada competitiva antes del mayor evento de la IWF del año. Para Keshavarz, además, el 2×2 ofreció un formato en el que su resultado no queda separado en una competición femenina independiente, sino que entra en el mismo duelo por equipos junto con el de su compañero masculino.
Lausana no es el primer intento de la IWF con equipos mixtos
Aunque el evento de agosto de 2026 fue el estreno del concepto específico de 2×2, la idea de parejas mixtas en la halterofilia no es completamente nueva para la IWF. Ya el 23 de abril de 2022, la federación organizó en Lausana la primera competición de Street Weightlifting, también con equipos formados por una mujer y un hombre. En aquella ocasión participaron siete equipos y, debido a las diferentes categorías de peso, los resultados se recalcularon mediante puntos Robi. La IWF presentó aquel evento como una forma de salir de los pabellones tradicionales y acercar el deporte al público en un entorno urbano. En una revisión posterior, la federación señaló que los equipos mixtos y las competiciones fuera de los recintos habituales forman parte de los esfuerzos por desarrollar nuevos modelos de presentación de la halterofilia.
La diferencia entre el proyecto de 2022 y la actual prueba 2×2 no está únicamente en el nombre. El nuevo formato de Lausana está mucho más estructurado en torno a enfrentamientos directos de eliminación, un marco temporal breve y la puntuación GAMX, desarrollada precisamente para comparar en una misma escala el rendimiento de atletas de distinta masa corporal y sexo. Además, la prueba de 2026 se celebró ante altos dirigentes de la IWF e invitados del movimiento olímpico en sentido amplio, lo que demuestra que la federación quiere evaluar el concepto tanto desde una perspectiva organizativa como de presentación. Según Inside the Games, al evento asistieron el presidente de la IWF Mohammed Jalood, el secretario general José Quiñones, la primera vicepresidenta Ursula Papandrea, el vicepresidente Astrit Hasani y los miembros de la Junta Ejecutiva Pyrros Dimas, Florian Sperl y Forrester Osei. Entre los invitados se encontraban también el director de Deportes del Comité Olímpico Internacional Pierre Ducrey y la presidenta de la Federación Internacional de Tenis de Mesa Petra Sörling.
El formato encaja en la estrategia a largo plazo de la IWF
El experimento con la competición 2×2 no está aislado de la estrategia más amplia de la Federación Internacional de Halterofilia. En el Plan Estratégico de la IWF para el periodo 2024-2032, aprobado por unanimidad por el Congreso de la federación en 2023, entre las prioridades figuran el desarrollo de eventos y la búsqueda de nuevas oportunidades más allá de la manera tradicional de presentar el deporte. El propio modelo GAMX está directamente relacionado en la literatura científica con la posibilidad de desarrollar competiciones mixtas por equipos y eventos en ubicaciones no tradicionales. Lausana sirvió así como un lugar en el que convergieron dos líneas de desarrollo: un nuevo sistema matemático de puntuación y la necesidad de un formato que pueda ser más corto, por equipos y más adecuado para un seguimiento directo.
Forrester Osei, presidente de la Comisión de Atletas de la IWF y miembro de la Junta Ejecutiva, relacionó durante la apertura la nueva idea con el desarrollo de la halterofilia femenina, según Inside the Games. El énfasis del formato 2×2 no está en que mujeres y hombres simplemente compitan dentro del mismo programa, sino en que compartan la responsabilidad de un único resultado. Esta es una diferencia importante respecto a la estructura habitual de los grandes campeonatos, en los que las categorías están estrictamente separadas por sexo y masa corporal. En la pareja experimental, ambos integrantes dependen el uno del otro, y un error táctico o un intento exitoso de uno de los competidores cambia inmediatamente la situación del otro. Precisamente esta interdependencia podría convertirse en el elemento más reconocible del formato si la IWF decide continuar desarrollándolo.
Apoyo desde el entorno olímpico, pero sin decisión sobre un estatus oficial
Según el informe de Lausana, el director de Deportes del COI Pierre Ducrey acogió favorablemente la iniciativa y consideró que la IWF iba en la dirección correcta con la propuesta de una competición mixta. Una reacción de este tipo es importante en el contexto más amplio del deporte olímpico, en el que las disciplinas mixtas han ganado mayor visibilidad en los últimos años, pero por sí sola no significa que el 2×2 vaya a convertirse en una disciplina olímpica o en parte del programa estándar de los campeonatos mundiales. La IWF no ha anunciado una decisión sobre el estatus competitivo oficial del formato, ni se ha confirmado un plazo en el que el experimento pudiera pasar al calendario regular. Actualmente, la federación lo describe como un proyecto de exhibición y desarrollo. Cualquier posible modificación de las reglas oficiales, del sistema de clasificación o del programa de los grandes campeonatos requeriría decisiones adicionales de los organismos competentes.
Las reacciones positivas de atletas y entrenadores dan, no obstante, a la federación motivos para continuar con las pruebas. Según la IWF, los participantes describieron el formato como emocionante, innovador y tácticamente interesante, mientras que la corta duración de los enfrentamientos mantenía un ritmo competitivo constante. Para los organizadores, una posible ventaja es también que un torneo completo con ocho equipos puede concluirse en un tiempo considerablemente menor que el programa habitual de una gran competición internacional. Por otro lado, las pruebas posteriores deberán demostrar hasta qué punto el formato es justo con diferentes combinaciones de masas corporales, cómo entiende el público los puntos GAMX, en qué medida la presión temporal afecta a la ejecución técnica y si el modelo puede estandarizarse para competiciones de mayor tamaño. Sin respuestas a estas cuestiones, el 2×2 sigue siendo un experimento interesante y no una alternativa acabada al sistema existente.
Fuentes:
- Inside the Games - informe del estreno del IWF 2×2 Mixed Team Event en Lausana, formato de competición, composición de los participantes, resultado de la final y reacciones de los dirigentes (enlace)
- International Weightlifting Federation - anuncio oficial sobre la introducción del sistema de puntuación GAMX y su aplicación en formatos mixtos por equipos (enlace)
- International Weightlifting Federation - anuncio oficial de la composición del IWF Refugee Team para 2026 y datos sobre Ramiro Mora, Fatemah Keshavarz y el programa para atletas refugiados (enlace)
- International Weightlifting Federation - informe de la primera competición de Street Weightlifting en Lausana en 2022 y la utilización anterior de parejas mixtas (enlace)
- Journal of Sports Sciences / Taylor and Francis - trabajo científico de Marianne Huebner y Tim Cole sobre el modelo GAMX para comparar resultados según la masa corporal y el sexo (enlace)
- International Weightlifting Federation - Plan Estratégico de la IWF 2024-2032 y desarrollo de nuevos modelos de competición y presentación del deporte (enlace)